Cómo taladrar de forma correcta y segura

Dos cosas importantes antes de empezar

Son muchas las situaciones en las que necesitamos hacer uno o varios agujeros en diferentes materiales: colgar un cuadro, poner una estantería, instalar un soporte para el televisor, poner un perchero en el recibidor, instalar una barra de cortina, colgar un espejo…

Hacer esos agujeros está al alcance de cualquiera siempre que disponga de la herramienta adecuada y sepa cuál es la técnica correcta para perforar cada material.

En esta página te voy a explicar cómo hacer esos agujeros con un taladro eléctrico de forma segura y con la técnica adecuada para los materiales más comunes: madera, paredes de pladur/cartón-yeso, ladrillos, metales, azulejos, piedra natural…

Antes de empezar, quiero darte ya dos consejos muy importantes:

No me cansaré de decirlo:

Que una broca se rompa es de esas cosas que no pasa nunca hasta que un día pasa. Y si te pasa a ti, te aseguro que ese día agradecerás llevar puestas, al menos, unas gafas de seguridad.

Por favor, haz caso a los consejos de seguridad que te daré más abajo.

Y ahora sí, vamos allá, ¡manos a la obra!

Paso 1 – Prepara todo lo que vas a necesitar

Empieza preparando todo lo que vas a necesitar para tu sesión de taladrado, que esté todo a mano antes de empezar, tanto las herramientas como los materiales.

Un minuto pensando y cinco preparándolo todo te puede ahorrar decenas de minutos perdidos yendo y viniendo.

¿Y qué tienes que preparar?

1 – El taladro

A ver cómo vas a taladrar sin taladro. Si no tienes uno aquí tienes valiosísimos consejos para comprar el taladro que tú necesitas y no otro.

2 – Brocas

Un taladro sin brocas es como un coche sin ruedas, es imposible que haga su trabajo.

Necesitas una broca adecuada para el material que vas a taladrar, con del diámetro y la profundidad adecuados al agujero que debes hacer.

Necesitas además brocas que estén en buen estado. Taladrar ladrillo con una broca desgastada, si es que lo consigues, te va a llevar más tiempo, te requerirá más esfuerzo, supondrá más consumo de electricidad, más desgaste para el taladro… todo son desventajas.

Si no tienes la broca adecuada, o la tienes que renovar, o te acabas de enterar de que no todas la brocas son iguales visita nuestra página Brocas y accesorios para taladros.

3 – ¿La batería está cargada?

Si tienes un taladro de batería asegúrate de tener la batería al 100% antes de iniciar el trabajo. Una batería cargada garantiza un rendimiento óptimo y evita interrupciones durante el trabajo.

4 – Tus gafas y guantes de bricolaje

Da igual qué vas a taladrar. Protege siempre tus ojos, que son tuyos, te vienen muy bien y los quieres seguir usando el resto de tu vida, ¿a que sí? Si no tienes gafas de seguridad consigue o compra unas, que son muy baratas.

Protege también tus manos. ¿Sabes lo poco que cuesta ahorrarse ese corte, esa quemadura o esa astilla que no veas tú lo que molesta y lo que cuesta sacarla? Unos guantes de bricolaje son más económicos de lo que piensas.

Y si vas a taladrar con percutor mucho rato o muchas veces protege tus oídos.

En Accesorios de seguridad y protección encontrarás mis consejos y recomendaciones.

5 – Cinta métrica, nivel, lápiz

Tienes que decidir y marcar el punto exacto en el que vas a taladrar. Para eso deberás tomar medidas y quizás alinear dos o más agujeros en la misma línea horizontal o vertical. Para marcar puedes utilizar un lápiz o un punzón.

Con esto ya tienes el pack básico para empezar.

Aunque igual necesitas algo más, luego te vamos contando, y tú decides si añades más herramientas o materiales a esta lista.

Paso 2 – Prepara la zona o pieza a taladrar

Si no ensucias, no hay que limpiar

Las brocas están diseñadas para evacuar el material que van extrayendo del agujero a medida que lo van creando.

Si taladras una pared, el polvo que irá saliendo caerá por la pared, una parte se quedará pegado en ella y el resto formará un montoncillo en el suelo.

Pero hay una forma sencilla de ahorrarse el rato de limpieza.

En caso de taladrar en el techo puedes utilizar un vaso de papel o de plástico para recoger el polvo. Le haces un agujero con la misma broca que vas a utilizar y metes la broca por él hasta que haga tope con el portabrocas.

Cuando pones el taladro hacia arriba el vaso queda como si estuviera sobre una mesa. Es verdad que girará al girar la broca, pero no molestará al taladrado y recogerá perfectamente el polvo.

Sujeta la pieza

Ten cuidado si vas taladras una pieza de madera pequeña, un tubo, un listón… porque si no los sujetas de alguna forma se pondrán a dar vueltas en cuanto le des al gatillo del taladro, con el peligro que eso supone.

Mucha gente sujeta la pieza con una mano y taladra con la otra. No es lo más seguro, pero es aceptable si la mano que sujeta la pieza está como mínimo de un palmo de distancia del punto de taladrado y siempre que así estés consiguiendo que la pieza quede absolutamente inmóvil. ¡Y con los guantes puestos!

¿Y si no es posible alejar la mano un palmo? Entonces tienes que sujetar la pieza a una mesa con alguna pinza o sargento de carpintero.

Añádelo a tu lista si lo crees necesario.

Mi consejo es que SIEMPRE sujetes las piezas que vayas a taladrar.

Paso 3 – Marca el punto donde vas a taladrar

Mide y nivela

Digo yo que no vas a poner el taladro y agujerear en cualquier sitio a lo loco.

Tómate tu tiempo para tomar medidas y alinear los agujeros que deban ir en una misma horizontal o vertical porque, según qué y para qué taladres, igual no hay segundas oportunidades.

Utiliza una cinta métrica para medir y un nivel de burbuja del tamaño adecuado para nivelar, y así evitar también que en vuestra próxima comida familiar tu cuñado te diga que el perchero está torcido.

No la líes parda: cuidado con las tuberías y cables ocultos

Supongo que sabes que dentro de algunas paredes, algunos techos e incluso algunos suelos, van instalaciones eléctricas y tuberías de agua. Si no lo sabías, ya lo sabes ahora.

¿Y qué significa eso? Que taladrar sin tener en cuenta lo que hay detrás de esa aparentemente inofensiva pared es como jugar a la ruleta rusa. Podrías perforar una tubería de agua y, ¡sorpresa!, tienes un nuevo géiser en el salón y dentro de un rato una bonita piscina.

O tal vez toques un cable eléctrico y te quedes sin electricidad horas o días hasta que venga un técnico a arreglar el estropicio. O peor aún, sientes un intenso hormigueo por todo tu cuerpo e iluminas la estancia como nunca había imaginado.

Bromas aparte, cuidado porque es peligroso.

Afortunadamente, desde hace bastante tiempo, existen dispositivos capaces de detectar estructuras metálicas dentro de las paredes. Se llaman detectores de tuberías y cables, y son más económicos de lo que estás pensando ahora y muy fáciles de utilizar. En Detectores de tuberías y cables te recomiendo los mejores del mercado.

Estos aparatos también son útiles para encontrar los perfiles metálicos que proporcionan soporte y estructura a las paredes de pladur. Y eso es especialmente importante para saber dónde puedes colgar algo pesado en una pared de cartón-yeso. Objetos que no pesan mucho como cuadros o apliques se pueden colgar directamente en el pladur, pero cosas pesadas como una televisión, una estantería o un armario hay que anclarlas a los perfiles metálicos.

Paso 4 – ¡Allá vamos! Técnica para taladrar cada material

Parámetros clave del taladro

Ya tienes marcado el punto en el que debes taladrar. ¿Y ahora qué? Ahora tienes que configurar el taladro de una forma u otra según el material que vas a taladrar.

Igual piensas ¿Configurarlo? ¿Configurar qué? ¿Acaso el taladro tiene sistema operativo como un teléfono móvil? No, no tiene sistema operativo, pero sí permite ajustar tres parámetros mecánicos clave que harán que el taladrado sea un éxito o un fracaso:

  • la fuerza de torsión
  • la velocidad de giro
  • y el percutor.

Te explico aquí y ahora brevemente qué es cada cosa y luego te digo cómo tienes que configurarlos para diferentes materiales, así como la técnica de taladrado adecuada para cada uno.

Momento o fuerza de torsión

El momento de torsión, también llamado par o fuerza de torsión, es la fuerza rotativa que el taladro puede aplicar para girar una broca o un tornillo en materiales difíciles.

Una mayor fuerza de torsión significa que el taladro puede «enfrentarse» mejor a materiales más duros o realizar tareas que requieren más esfuerzo de torsión.

La mayoría de los taladros permiten ajustar esa fuerza de giro girando una corona que está situada detrás del portabrocas:

Velocidad de giro

Es la velocidad a la que gira la broca. No la confundas con la fuerza de torsión. Puedes tener una broca girando a poca velocidad pero ejerciendo una fuerza brutal, de la misma forma que si ves a dos forzudos haciendo un pulso quizás sus manos casi no se mueven pero esos brazos están trabajando al máximo y echando chispas.

Normalmente el gatillo del taladro es sensible a la presión y la velocidad de giro va aumentando cuanto más apretamos, algo que será esencial en algunos taladrados que luego veremos.

Pero cuando apretamos el gatillo a tope el taladro gira a una velocidad máxima, y esa velocidad también suele ser configurable, normalmente con un selector que está en la parte superior, y que permite elegir entre dos velocidades máximas.

En general, velocidades más bajas son ideales para materiales más duros, mientras que velocidades más altas son adecuadas para materiales blandos, pero hay excepciones para ambos casos.

Percutor

El percutor de un taladro es un mecanismo que agrega una función de percusión o golpeteo a la acción de perforación estándar. Esto significa que, además de girar la broca para perforar el material, el taladro también aplica golpes rápidos y repetitivos en la dirección de la broca.

Este movimiento de percusión es especialmente útil al perforar materiales duros como ladrillo o piedra. La acción de percusión ayuda a romper el material mientras se perfora, facilitando así el avance de la broca y acelerando el proceso de perforación. Sin el percutor, sería mucho más difícil y lento perforar estos materiales densos y resistentes.

El percutor se activa generalmente mediante un interruptor en el taladro que permite al usuario seleccionar entre la función de perforación estándar (sin percusión) y la función de percusión (con percusión).

Consejos generales para taladrar en…

Voy a darte ahora unos consejos generales y luego otros específicos para cada material. Todos son importantes.

Y ahora te explico cómo taladrar cada tipo de material: cómo configurar el taladro, qué pasos tienes que seguir, problemas típicos y posibles soluciones.

Taladrar MADERA

La madera es probablemente el material más fácil de taladrar.

Las brocas para madera tienen una punta en forma de pincho muy afiliado que facilita muchísimo el trabajo en la etapa inicial del taladrado.

Vamos a separar las maderas en dos grupos: maderas blandas (pino, abeto, cedro, álamo, tilo, ciprés…) y maderas duras (roble, arce, nogal, cerezo, caoba, haya, fresno, ébano, iroko, teca, palisandro…).

Configuración del taladro para madera

¡Allá vamos! Técnica de taladrado en madera

1 – Ponte los guantes y las gafas 😉

2 – Coloca la broca en la madera pinchando su punta central justo en el punto de taladrado, apretando lo justo para que la broca quede apoyada, penetre un poco y no se pueda desplazar.

3 – Asegúrate de tener la broca y el taladro perfectamente perpendiculares a la madera.

4 – Aprieta el gatillo suavemente al principio hasta que toda la cabeza de la broca esté dentro del material y luego sube la velocidad hasta la máxima recomendada.

5 – ¿Tienes que hacer tú fuerza apretando el taladro contra la madera? En maderas blandas ejerce una presión mínima, no necesitas hacer fuerza y si la haces podrías bloquear la broca. En maderas duras sí que tienes que ejercer una ligera presión constante y firme, sin pasarse.

5 – Mantén una postura firme y relajada.

6 – Cuando hayas acabado, es crucial no detener el taladro para sacar la broca del agujero porque si lo haces es probable que se quede atascada. Sigue girando la broca al tiempo que la retiras del agujero. Así evitarás también posible daños a la madera.

Problemas típicos y posibles soluciones

La madera se astilla

A veces cuando haces un agujero que atraviesa totalmente la madera en el agujero de salida se produce un astillado que puede arruinar la pieza. Suele provocarlo una velocidad en el taladro excesiva y/o una presión excesiva por tu parte del taladro contra la madera.

Posibles soluciones:

1 – Baja la velocidad del taladro.

2 – Ejerce menos presión, no empujes tanto el taladro contra la madera.

3 – Utiliza un viejo truco de carpintero que consiste en colocar una pieza de madera de respaldo detrás de la pieza que estás taladrando. Tras atravesar nuestra pieza la broca se introduce en la pieza de respaldo reduciendo la probabilidad de astillado. Si las unes con una pinza de carpintero mejor todavía. Esa pieza de respaldo no la tires, te puede resultar útil en futuros trabajos.

4 – Detén el taladro cuando el agujero ya esté hecho porque en la operación de retroceso para sacar la broca también podrías hacer algún desperfecto en el agujero de salida. Cuanto menos tengamos que retroceder menor será la probabilidad de que eso ocurra.

¡Sale humo!

¡Por Dios baja la velocidad del taladro! Que se supone que estamos haciendo un agujero no creando fuego como si estuviéramos en el paleolítico.

La broca se bloquea

Una broca puede bloquearse durante el taladrado. Aquí te explico las causas más comunes y como prevenir que ocurra:

Acumulación de virutas: Las virutas de madera pueden acumularse alrededor de la broca y bloquearla, especialmente en taladros profundos o con maderas densas.

Solución: Detén periódicamente el taladro para limpiar las virutas acumuladas. Retira la broca del agujero y limpia las virutas con un cepillo o un paño. También puedes utilizar un soplador de aire comprimido.

Broca desafilada: Una broca desafilada puede tener dificultades para cortar la madera de manera eficiente, lo que puede resultar en bloqueos durante el taladrado.

Solución: Utiliza una broca afilada y de alta calidad. Si la broca está desafilada, afílala o reemplázala por una nueva. Sí, existen afiladores de brocas, aunque solo los profesionales que usan muchísimo sus brocas invierten en algo así.

Madera dura o fibrosa: Al taladrar maderas duras o fibrosas, la broca puede atascarse debido a la resistencia del material o al encontrarse con algún nudo.

Solución: Utiliza una velocidad de taladrado adecuada y aplica presión constante pero no excesiva. Considera utilizar una broca diseñada específicamente para maderas duras o fibrosas, como una broca de pala o una broca Forstner.

Ángulo incorrecto: Si la broca entra en la madera con un ángulo incorrecto, puede atascarse y bloquearse.

Solución: Asegúrate de sujetar firmemente el taladro y mantener la broca en un ángulo perpendicular a la superficie de la madera mientras taladras. Evita inclinar el taladro o aplicar demasiada presión lateral.

Exceso de presión: Aplicar demasiada presión mientras taladras puede hacer que la broca se atasque y se bloquee en la madera.

Solución: Taladra con una presión moderada y permite que la broca corte el material de manera eficiente. Evita ejercer presión excesiva sobre el taladro.

¡Cuidado!

¡CUIDADO! Si vas a taladrar un friso o revestimiento de madera es posible que detrás haya tuberías o cables eléctricos. Te recomendamos utilizar un detector de tuberías y cables. ¡Si te gustan los juegos de azar ves una noche a un bingo pero no te la juegues con tu casa!

Taladrar PLADUR, YESO y ESCAYOLA

Taladrar una pared o techo de cartón yeso puede ser incluso más fácil que taladrar madera.

Todo depende de si sólo vamos taladrar la placa de cartón-yeso o vamos a taladrar en un punto en el que tras la placa hay un soporte de acero galvanizado.

Agujero solo en la placa de cartón-yeso

Para hacer un agujero en una placa de pladur o cartón-yeso no es necesario utilizar un taladro eléctrico, se puede hacer perfectamente con un taladro manual.

Ahora bien, si lo quieres hacer sin ningún esfuerzo y rápido, puede hacerlo también con un taladro eléctrico.

Puedes utilizar cualquier tipo de broca. El cartón-yeso no ofrece ninguna resistencia.

Configuración del taladro para cartón-yeso

¡Allá vamos! Técnica de taladrado en pladur

1 – Ponte los guantes y las gafas 😉

2 – Coloca la broca en el punto de taladrado, aprieta un poco a la vez que giras el taladro entero manualmente a un lado y otro con una presión suave, lo justo para que la broca penetre un poco en el yeso y ya no pueda desplazarse y salirse del punto de taladrado. También puedes hacer ese marcado inicial con un punzón.

3 – Asegúrate de tener la broca y el taladro perfectamente perpendiculares a la madera.

4 – ¡Espera! No le des todavía al gatillo. ¿Te has asegurado de que justo ahí dentro de la pared no hay ninguna tubería ni cable eléctrico? Si lo has hecho puedes seguir con el siguiente paso. Si no lo has hecho… ya sabes lo que recomiendo, que no es la primera vez que lo hago.

4 – Aprieta el gatillo suavemente hasta que toda la cabeza de la broca esté dentro del yeso y luego sube la velocidad hasta la máxima recomendada, que recuerda, debe ser baja o media.

5 – Ejerce una ligera presión en el pladur de forma constante, casi lo justo para mantener el taladro perpendicular al cartón-yeso y poco más.

5 – Mantén una postura firme y relajada.

6 – Cuando hayas acabado sigue girando la broca al tiempo que la retiras del agujero. Así evitarás también posible daños a la placa.

Problemas típicos y posibles soluciones

El agujero ha quedado demasiado grande

Un clásico. Ibas a hacer un agujero para un taco del 6, utilizas una broca del 6 y cuando llega el momento de poner el taco… what a fuck! El taco entra demasiado fácil e incluso se te cae dentro de la pared. ¿Qué ha pasado? Pueden ser varias cosas.

Quizás te has equivocado de broca. Eso se soluciona con una mayor concentración la próxima vez. O quizás con una visita al oculista 😉

También puede ser que mientras taladrabas no has mantenido el taladro recto, la broca además de girar ha hecho un movimiento de penduleo o cambio de dirección y el agujero se te ha ido de madre. La próxima vez debes asegurarte de que la broca sólo gira, sin ningún movimiento más.

También puede ser que hayas utilizado una velocidad demasiado alta o demasiada fuerza de torsión y la broca se haya llevado por delante más material del que le tocaba. Recuerda: velocidad baja-media y fuerza baja-media.

Y también puede ser que el yeso esté en mal estado o ligeramente húmedo. Eso te obliga a taladrar todavía con más cuidado.

Ahora estarás pensando. Vale, pero ¿y si ya ha pasado? La próxima vez lo haré mejor, pero ¿qué hago con ese agujero que ya está hecho y es más grande de lo que debería?

Hay varias opciones. La más sencilla es utilizar un taco y un tornillo más grande del que estaba previsto.

El taco no acaba de entrar

También puede ocurrir lo contrario, que el agujero quede más pequeño de lo previsto y el taco no entre con facilidad.

En ese caso hay dos opciones.

Lo normal en cualquier otro tipo de pared sería presentar el taco en el agujero y darle pequeños golpes con un martillo o una maza de goma hasta que entre. Puedes hacerlo también en una pared de cartón-yeso pero solo si con golpecitos muy pequeños consigues que el taco entre. Si le das un golpe grande igual te cargas la placa.

Otra opción es utilizar una broca un poco más grande para acabar el agujero. Si la broca era del 5 para taco del 5 debería haber ido bien, pero si no es el caso, utiliza una broca de 5,5. ¿Del 6? Igual es excesivo y ahora el agujero queda demasiado grande.

Otra opción más sería no tocar el agujero y cambiar el taco. Si tienes otros tacos prueba a ver si alguno encaja bien.

¡Cuidado!

Cuidado porque puede ser que sin buscarlo, de casualidad, en ese punto sí que haya una estructura de acero galvanizado. Lo notarás enseguida y esto te obligará a cambiar la broca y actuar como explicaremos a continuación.

Agujero en la estructura de acero que soporta el cartón-yeso

Queriendo o sin querer, si además de placa debes atravesar un perfil metálico de acero tendrás que dividir tu taladrado en dos fases.

Primero taladras la placa de cartón-yeso como acabamos de explicar hasta que llegues al acero, cosa que seguro notarás porque el taladro entraba super fácil y de repente no se mueve.

¿Y luego que? Ahora hay dos opciones: cambiar la broca por una de metal y seguir con el agujero (más abajo explicamos cómo taladrar metales) o prescindir de ese agujero en el perfil porque en vez de utilizar taco-tornillo vamos a utilizar un tornillo de chapa autoperforante. En ese segundo caso no se pone taco y el propio tornillo agujerea el metal y queda anclado en él. ¿Qué es mejor? Eso depende de qué vas a colgar. En cuanto pueda crearé otro artículo para hablar de ello.

Taladrar LADRILLO HUECO o SÓLIDO

Perforar ladrillo requiere más esfuerzo y un taladro que esté a la altura.

En el mercado hay taladros básicos que no son capaces o van a sufrir para taladrar según que ladrillos. Suelen ser taladros de batería de 12V e incluso taladros de 18V sin percutor de gama media-baja.

Si crees que es el momento de invertir en un taladro mejor, te recomiendo leer mis Consejos para comprar el taladro que tú necesitas y no otro.

La broca es igual de importante.

Ni se te ocurra utilizar una broca de madera para intentar perforar un ladrillo. Las brocas para perforar ladrillos sólidos, ladrillos huecos, piedra u otro tipo de mampostería tienen una punta especial, resistente y afilada.

El material y el diseño están pensados también para soportar el trabajo del percutor.

Configuración del taladro para ladrillo

¡Allá vamos! Técnica de taladrado en ladrillo

1 – Ponte los guantes y las gafas 😉

2 – Desactiva el percutor.

3 – Coloca la broca en el punto de taladrado. Asegúrate de tener la broca y el taladro perfectamente perpendiculares a la pared.

4 – ¡Espera! No le des todavía al gatillo. ¿Te has asegurado de que justo ahí dentro de la pared no hay ninguna tubería ni cable eléctrico? Si lo has hecho puedes seguir con el siguiente paso. Si no lo has hecho… ya sabes.

5 – Ahora viene el momento más delicado. Tienes que empezar a hacer el agujero sin que la broca se mueva de su posición. Y eso no siempre es fácil. Sujeta el taladro con atención para que se mantenga en su sitio, ejerce una ligera presión sobre la pared y aprieta suavemente el gatillo. ¡Que la suerte te acompañe!

6 – Cuando veas que la broca ya ha creado un pequeño hoyito que la mantiene en su sitio es el momento de aumentar la velocidad de taladro. Pero no pongas todavía el percutor.

7- Una vez que la broca ya ha entrado un poco sácala y para el taladro. Activa el percutor. Mete la broca de nuevo y acaba el agujero. Ejerce una presión constante contra la pared, pero sin pasarte.

8 – Para sacar la broca no pares el taladro porque puede que se quede atascada.

¡Cuidado!

Problemas típicos y posibles soluciones

La broca se mueve del punto en el que debes taladrar

Esto es un clásico. Pones la broca en el punto correcto y en cuanto le das al gatillo resbala y se va de paseo. Cuando te das cuenta está a 2cm del punto inicial. Para y vuelve a intentarlo.

Si te pasa tras tres intentos no desesperes. Te aconsejo que utilices un punzón para hacer un pequeño agujerito. Colocas el punzón en el su sitio y dale un pequeño golpe con un martillo. ¡Pero sin pasarte que igual te llevas la pared por delante!

Asegúrate también de que el baile de la broca no lo esté provocando el percutor. Si es así, desactívalo y vuelve a intentarlo.

El agujero ha quedado demasiado grande

Otro clásico del que ya hemos hablado antes.

Además de la solución que hemos dado para el pladur, en el caso de los ladrillos hay otra opción. Puedes meter algún material que rellene eso que le sobra al agujero. Pueden funcionar palillos de madera, alambres, clavos o lo que creas oportuno. No hagas eso en una placa de cartón-yeso porque el agujero se te hará más grande todavía.

El agujero ha quedado desviado

A veces parece que todo ha ido bien y cuando metes el taco y el tornillo te das cuenta de que el tornillo está más torcido que la torre de Pisa.

¿Qué demonios ha pasado? Pues que no has mantenido el taladro perpendicular durante todo el taladrado. Y no siempre es por falta de concentración. En ocasiones durante el taladrado la broca se encuentra en su camino con algún material más duro de lo previsto, como una piedra, y de esa forma desvía ligeramente su trayectoria sin que te des cuenta.

Soluciones:

Primero valora si te puedes permitir ese torcimiento, igual no pasa nada y lo que tienes que anclar queda perfectamente sujeto, especialmente si ese no es el único tornillo y los otros han quedado perfectos.

En otro caso tendrás que volver a taladrar en la dirección correcta corrigiendo el agujero ya hecho (quizás te queda más grande de lo que necesitas…) o moverlo todo y empezar de nuevo.

Ninguna de las soluciones es atractiva. ¡Por eso es muy importante mantener el taladro perpendicular!

La broca se ha bloqueado, no gira

Ya hemos hablado de esto en los consejos para taladrar madera. Las causas de los bloqueos son las mismas en ladrillo y la forma de evitarlos también.

Te recuerdo a continuación lo más importante una vez que el bloqueo ya se ha producido.

Taladrar HORMIGÓN o PIEDRAS NATURALES

El hormigón y la piedra natural son, sin duda, los materiales más difíciles de perforar.

No te va a servir cualquier taladro ni cualquier broca.

Necesitas un taladro muy potente. La mayoría de los taladros de batería de 18V, salvo los profesionales de gama alta, son insuficientes para taladrar hormigón. Necesitas un buen taladro de cable, potente y con un buen sistema de percusión.

Si crees que es el momento de invertir en un taladro mejor, te recomiendo leer mis Consejos para comprar el taladro que tú necesitas y no otro.

Tampoco te va servir cualquier broca. Las brocas fabricadas para estos materiales suelen tener una punta especial de carburo de tungsteno (wida) muy resistente y afilada.

Configuración del taladro para hormigón y piedra

¡Allá vamos! Técnica de taladrado en hormigón y piedra

1 – Ponte los guantes, las gafas y un protector para los oídos.

2 – Desactiva el percutor.

3 – Coloca la broca en el punto de taladrado. Asegúrate de tener la broca y el taladro perfectamente perpendiculares.

4 – Ahora viene el momento más delicado. Tienes que empezar a hacer el agujero sin que la broca se mueva de su posición. Sujeta el taladro con firmeza y pon toda tu concentración en que la broca se mantenga en su sitio, ejerce una ligera presión y aprieta suavemente el gatillo. ¡Que la suerte te acompañe!

5 – Cuando veas que la broca ya ha creado un pequeño hoyito que la mantiene en su sitio es el momento de aumentar la velocidad de taladro. Pero no pongas todavía el percutor.

6- Una vez que la broca ya ha entrado un poco sácala y para el taladro. Activa el percutor. Mete la broca de nuevo y ahora ármate de paciencia porque probablemente vas a tardar más de lo que te gustaría.

7 – Dale a tope al gatillo y ejerce una presión constante contra la pared. Si tu taladro incluye un mango auxiliar valora instalarlo para hacer el taladrado más cómodo y firme. Y ten paciencia. No tengas tentaciones de subir la velocidad porque eso puede recalentar la broca, bloquearla o romperla.

8 – Cuando acabes, para sacar la broca no pares el taladro porque puede que se quede atascada.

Problemas típicos y posibles soluciones

Son los mismos que para las paredes de ladrillo. Échale un ojo, está un poco más arriba.

Taladrar METALES

La configuración del taladro para taladrar metales es diferente en función tipo de metal y del tamaño del agujero que quieres perforar. Aquí tienes algunas recomendaciones generales.

Configuración del taladro para metales

¿Y qué pasa con la broca?

Las brocas de metal suelen tener una punta cónica afilada y 2 canales helicoidales.

Pero hay brocas especializadas para diferentes tipos de metales:

Para acero suave o acero inoxidable: Utiliza brocas de acero de alta velocidad (HSS) y lubrica la superficie del metal con aceite de corte o lubricante para evitar el sobrecalentamiento y prolongar la vida útil de la broca. Taladra a una velocidad moderada y aplica una presión constante pero no excesiva.

Para aluminio: Utiliza brocas de carburo de tungsteno (widia) o brocas revestidas de titanio para evitar que se adhiera al metal. Taladra a una velocidad media y utiliza un soporte de madera u otro material suave debajo del metal para evitar que se deforme mientras lo perforas.

Para metales no ferrosos (cobre, latón, bronce): Utiliza brocas de acero de alta velocidad (HSS) o brocas de carburo de tungsteno (widia) diseñadas específicamente para metales no ferrosos. Taladra a una velocidad media y aplica lubricante para evitar el sobrecalentamiento y facilitar el corte.

¡Allá vamos! Técnica de taladrado en metales

1 – Ponte los guantes y las gafas. Sin excusas. Al taladrar metal salen despedidas virutas metálicas que son muy peligrosas.

2 – Sujeta firmemente el metal antes de taladrar para evitar movimientos bruscos y posibles accidentes. Si vas a taladrar una placa de metal valora colocar una madera debajo para que no se deforme.

3 – Coloca la broca en el punto de taladrado. Asegúrate de tener la broca y el taladro perfectamente perpendiculares a la madera.

4 – Aprieta el gatillo suavemente aplicando una presión suave y constante para evitar que la broca resbale.

5 – Cuando se haya hecho un pequeño hoyito que asegura que ya no se va a mover de su posición aumenta la velocidad hasta el máximo que te he recomendado antes. No pierdas la perpendicularidad o la broca se bloqueará si el metal es un poco grueso.

6 – Cuando hayas acabado sigue girando la broca al tiempo que la retiras del agujero para que no se quede bloqueada.

Problemas típicos y posibles soluciones

La broca resbala, se mueve, baila, me vacila…

Según el tipo de metal y el tipo de broca te puede pasar que la broca resbale y resulte casi imposible iniciar el taladrado en el punto deseado.

Solución: Utiliza un punzón o un clavo afilado para marcar claramente el punto donde quieres hacer el agujero en el metal. Presiona el punzón con firmeza en el metal y haz una pequeña marca en la superficie. Esta marca actuará como guía para la broca y evitará que resbale al iniciar el taladrado.

Quizás debas valorar también utilizar una broca de mayor calidad o específica para el metal que debes perforar.

Desgaste prematuro de la broca

Algunas brocas para metal se desgastan rápidamente o pierden su filo durante el taladrado quizás por una fricción excesiva o un uso incorrecto.

Solución: Utiliza brocas de alta calidad fabricadas específicamente para taladrar metales. Asegúrate de que la broca esté afilada y en buen estado antes de comenzar a taladrar.

La broca se queda atascada, no gira

Un clásico cuando se taladran tubos y viguetas de hierro o acero de un cierto grosor: la broca se atasca, se bloquea, no gira.

Ya hemos hablado de las posibles causas y la forma de evitar los bloqueos en los consejos para taladra madera.

Te recuerdo a continuación lo más importante una vez que el bloqueo ya se ha producido.

La broca se calienta muchísimo

Utiliza refrigerante o lubricante durante el taladrado para reducir la fricción y evitar que la broca se caliente demasiado, alargando su tiempo de vida útil.

Se trata de sustancias que pueden reducir la fricción entre la broca y el material que estás perforando, lo que ayuda a prevenir el sobrecalentamiento de la broca y a mejorar el rendimiento del taladro. Aquí tienes algunas opciones comunes de refrigerantes o lubricantes que se pueden utilizar:

Aceite de corte: Es un lubricante especialmente diseñado para operaciones de mecanizado y taladrado. Puede mejorar la vida útil de la broca y reducir la generación de calor durante el taladrado. El aceite de corte está disponible en tiendas de suministros industriales y ferreterías.

Aceite lubricante: Algunos aceites lubricantes, como el aceite de motor o el aceite para herramientas, pueden servir como lubricantes efectivos durante el taladrado. Aplica una pequeña cantidad de aceite en el punto de perforación antes de comenzar a taladrar.

Agua con detergente: Mezclar agua con unas gotas de detergente para platos puede crear un lubricante casero efectivo para el taladrado. Rocía la mezcla sobre el punto de perforación mientras taladras para reducir la fricción y enfriar la broca.

Spray refrigerante para herramientas: Este tipo de spray se utiliza comúnmente en entornos industriales para enfriar y lubricar herramientas de corte durante operaciones de mecanizado. Puedes encontrar sprays refrigerantes en tiendas de suministros industriales.

Taladrar AZULEJOS

taladrar azulejos porcelánicos

Taladrar azulejos también es una tarea delicada.

Primero porque esos azulejos casi seguro que están en una cocina o un baño y tras esa pared probablemente hay tuberías de agua y/o instalaciones eléctricas. Una vez más te recomiendo utilizar un detector de tuberías y cables para no liarla.

Por otro lado, hay dos tipos de azulejos y cada uno de ellos presenta una dificultad.

Azulejos frágiles

Por un lado tenemos un grupo de azulejos que son muy frágiles y que si no los perforas con mucho cuidado se te rompen. Estos azulejos suelen ser más económicos y están hechos de arcilla cocida y esmaltada, lo que les da su característico aspecto brillante.

La mayoría de los azulejos cerámicos tradicionales están en este grupo, el gres esmaltado y la terracota entre ellos.

El desafío al taladrar un azulejo frágil es que no se te rompa, porque cambiar un azulejo roto por una nuevo y que quede bien es muy difícil.

Puedes utilizar brocas de ladrillo o de hormigón, pero te recomiendo usar brocas especialmente diseñadas para azulejos, de carburo de tungsteno (widia) y con un diseño especial en la punta que facilita el taladrado en estos materiales y previene su rotura.

Azulejos muy duros

Por otro lado tenemos una gama de azulejos extremadamente duros que cuesta muchísimo taladrar y que sí o sí requieren de brocas especiales.

Estos azulejos están fabricados con una mezcla de arcilla y otros materiales que se prensa a alta presión y se cuece a temperaturas muy altas. Esto crea un azulejo muy denso y duradero, con una superficie extremadamente dura y resistente al desgaste, y al mismo tiempo muy difíciles de taladrar.

Entre ellos están la cerámica esmaltada, el gres porcelánico y la piedra cerámica.

Para taladrar un azulejo duro necesitas una broca especial de carburo de tungsteno (widia) diseñada específicamente para taladrar azulejos porcelánicos. Algunas incluso llevan incrustaciones de diamante.

Configuración del taladro para azulejos frágiles

Configuración del taladro para azulejos duros

¡Allá vamos! Técnica de taladrado en azulejos

1 – Ponte los guantes y las gafas.

2 – Desconecta el percutor.

3 – Coloca la broca en el punto de taladrado. Asegúrate de tener la broca y el taladro perfectamente perpendiculares al azulejo.

4 – Aprieta el gatillo suavemente aplicando una presión suave y constante para evitar que la broca resbale.

5 – Cuando se haya hecho un pequeño hoyito que asegura que ya no se va a mover de su posición aumenta la velocidad hasta el máximo que te he recomendado antes.

6 – Si es un azulejo frágil mantén una ligerísima presión, casi lo justo para que el taladro se mantenga firme y perpendicular. Ten paciencia, deja que la broca y el taladro hagan su trabajo. Tardarás un ratito pero te aseguras de que no romperás el azulejo.

7 – Si es un azulejo duro tendrás que mantener una presión un poco más alta, pero sin pasarse. Ten paciencia. Deja que el taladro y la broca hagan su trabajo.

8 – Una vez que hayas atravesado el azulejo la broca se encontrará con un ladrillo. Si quieres ahora puedes aumentar un poco la velocidad y si se trata de un azulejo duro hasta puedes poner el percutor.

9 – Cuando hayas acabado sigue girando la broca al tiempo que la retiras del agujero para que no se quede bloqueada.

Problemas típicos y posibles soluciones

La broca se resbala, se mueve, no se está quieta

Si esto es algo que ya puede pasar en ladrillo y metal, en un azulejo el problema está casi garantizado.

Si es un azulejo esmaltado perfectamente liso la broca va a bailar de tal forma que ya le gustaría a Shakira 😉

Solución: Utiliza cinta adhesiva de carrocero o un adhesivo de doble cara para marcar claramente el punto de perforación y evitar que la broca se desplace. Taladra lentamente y con cuidado para mantener la broca en la posición correcta.

Si el azulejo tiene un acabado granulado seguramente que no es necesario.

Y si se trata de un azulejo porcelánico del grupo de los duros puedes valorar hacer un pequeño agujero con un punzón. Lo colocas en su posición y le das un pequeño golpe con un martillo. Ni se te ocurra hacer eso con un azulejo frágil porque lo partes en 20 trozos. Yo tampoco te lo recomiendo para uno porcelánico. Si te funciona lo de la cinta, mejor.

La broca se calienta muchísimo

Utiliza refrigerante o lubricante durante el taladrado para reducir la fricción y evitar que la broca se caliente demasiado.

Puedes utilizar cualquier de los que ya hemos comentado en los metales.

Taladrar PLÁSTICO

Taladrar plástico es fácil.

Puedes utilizar brocas de madera o de metal, pero siempre utilizándolas a velocidades muy bajas porque en caso contrario el calor de la fricción puede hacer que el plástico se deforme e incluso se derrita.

También hay brocas diseñadas específicamente para perforar plástico.

Configuración del taladro para plásticos

¡Allá vamos! Técnica de taladrado en plástico

1 – Ponte los guantes y las gafas 😉

2 – Marca el punto de la taladrado con un punzón o con el pincho de una broca de madera.

3 – Coloca la broca en el punto de taladrado. Asegúrate de tener la broca y el taladro perfectamente perpendiculares.

4 – Aprieta el gatillo suavemente y deja que la broca y el taladro hagan su trabajo.

5 -Taladra lentamente y con una presión suave y constante. No apliques demasiada presión al taladrar plástico, ya que esto puede hacer que el material se agriete o se deforme. Tómate tu tiempo y asegúrate de mantener una velocidad constante y baja mientras taladras.

6 – Cuando hayas acabado sigue girando la broca al tiempo que la retiras del agujero.

Problemas típicos y posibles soluciones

El plástico se agrieta o se deforma

Esto puede ocurrir si se taladra a una velocidad demasiado alta o con demasiada presión.

Solución: Reduce la velocidad del taladro y taladra con una presión suave y constante para evitar daños en el plástico. También puedes utilizar cinta adhesiva en el área de perforación para ayudar a prevenir el astillado.

Acumulación de virutas de plástico

Las virutas de plástico pueden acumularse alrededor del agujero durante el taladrado. A veces llega un momento que ni ves ni el agujero ni la broca y no sabes lo que estás haciendo.

Solución: Utiliza un aspirador o aire comprimido para limpiar las virutas de plástico y mantener el área de trabajo limpia. También puedes detener periódicamente el taladrado para limpiar las virutas y evitar obstrucciones.

Paso 5 – Recogida y mantenimiento

Tras acabar tu sesión de taladrado, es importante realizar algunas tareas de limpieza y mantenimiento para asegurarte de que tus herramientas estén en buenas condiciones y listas para el próximo uso.

Limpieza del área de trabajo

Un buen manitas no solo hace bien su trabajo sino que al acabar lo deja todo limpio e impoluto.

Recolecta y desecha cualquier viruta o residuo de material que se haya acumulado durante el taladrado. Utiliza un cepillo o un paño húmedo para limpiar la superficie de trabajo y eliminar cualquier suciedad o residuo.

Revisa las brocas que has usado

Examina las brocas que has usado para asegurarte de que están en buenas condiciones para un siguiente uso. Tira cualquier broca que está dañada, con la punta desgastada e incluso ennegrecida por el exceso de calor. Se previsor y compra ya una nueva para la siguientes sesión de bricolaje.

Cuida tu taladro

Limpia cuidadosamente el taladro para eliminar cualquier residuo de material que se haya acumulado en la broca o en las superficies exteriores del taladro. Utiliza un paño húmedo o un cepillo para limpiar las partes metálicas y un paño seco para secarlas completamente.

Realiza un mantenimiento regular de tu taladro según las recomendaciones del fabricante. Esto puede incluir la lubricación de partes móviles, la revisión de los cables eléctricos y la limpieza de los filtros de aire, si corresponde.

Guarda tu taladro y otras herramientas eléctricas en un lugar limpio y seco, protegido de la humedad y el polvo. Utiliza estuches o cajas de almacenamiento para mantener tus herramientas organizadas y protegidas cuando no estén en uso.


¡Y eso es todo! Que no es poco. Espero que estos consejos te resulten útiles.

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Gracias por leerme. ¡Que pases un buen día!

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